Según el informe, el incremento se explica por un aumento de 2% en la fuerza laboral, mientras que la cantidad de personas ocupadas disminuyó un 1%. En tanto, el número de personas desocupadas creció 57,6% en doce meses. La tasa de participación llegó al 55,8%, mientras que la tasa de ocupación se ubicó en 51,5%.
La reducción del empleo estuvo marcada principalmente por sectores como la administración pública, la industria manufacturera y la construcción, que registraron las principales caídas en el número de trabajadores. Por categoría ocupacional, también disminuyeron los asalariados formales y las personas que trabajan por cuenta propia. La situación fue más pronunciada entre las mujeres, cuya tasa de desempleo llegó al 7,9%, frente al 7,7% registrado entre los hombres.
Por otro lado, el empleo informal alcanzó un 26,4%, aumentando 0,7 puntos porcentuales en un año. Los trabajadores informales crecieron 1,9%, impulsados principalmente por las mujeres. Además, el indicador que combina desempleo y fuerza de trabajo potencial llegó al 18,9%, con una brecha de cuatro puntos entre mujeres y hombres.






