Tras conocerse el resultado, el alcalde Rodrigo Wainraihgt manifestó su respaldo a Orellana y cuestionó que se intentara apartarlo de sus funciones mediante una evaluación política. El jefe comunal señaló que los antecedentes del caso fueron enviados a la Contraloría General de la República, organismo que deberá establecer si existieron irregularidades y determinar las eventuales responsabilidades administrativas. Asimismo, aseguró que el municipio respetará las conclusiones y medidas que disponga la entidad fiscalizadora.
Por su parte, Fernando Orellana valoró el apoyo recibido y afirmó que continuará confiando en el proceso de revisión de los antecedentes. El administrador destacó los avances de la gestión municipal y agradeció a los concejales que votaron en contra de su salida, además del respaldo del alcalde. En tanto, algunos ediles coincidieron en que corresponde esperar el pronunciamiento de Contraloría antes de adoptar nuevas decisiones sobre el caso.
La solicitud de remoción surgió a raíz de una denuncia presentada por el concejal Sebastián Almonacid, quien sostuvo que Orellana debió inhabilitarse durante el concurso público para seleccionar al director de Operaciones, Ignacio Ávila. Durante la jornada, Wainraihgt también cuestionó la cantidad de requerimientos de fiscalización presentados por Almonacid, aludiendo a un dictamen de Contraloría sobre el ejercicio de sus atribuciones. La resolución definitiva sobre posibles irregularidades quedará sujeta al análisis del organismo fiscalizador.






