El sujeto enfrentaba una investigación por robo con intimidación, luego de ingresar en dos ocasiones a un domicilio y amenazar a sus ocupantes con una presunta arma de fuego. Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó que quedara en prisión preventiva, medida que finalmente fue decretada por la jueza. Tras conocer la resolución, el imputado tomó sorpresivamente el lápiz y se abalanzó contra su abogada, Nicole Sánchez.
La profesional logró evitar el ataque gracias a una rápida reacción instintiva, llevando sus manos hacia el cuello para protegerse. La situación obligó a los funcionarios de Gendarmería a reducir al agresor, mientras que la magistrada activó el botón de pánico para poner en marcha los protocolos de seguridad. Además, durante el procedimiento, el imputado insistió en que no era culpable de los hechos que se le investigaban.
A raíz de la agresión, Sebastián Garrido fue formalizado esta semana por homicidio frustrado y quedó en prisión preventiva. Según los antecedentes expuestos por la Fiscalía, el ataque también habría incluido una maniobra de ahorcamiento contra la defensora. El acusado arriesga una pena de entre 15 y 20 años de cárcel, que incluso podría alcanzar el presidio perpetuo. Por su parte, Nicole Sánchez espera que lo ocurrido permita fortalecer las medidas de seguridad en los tribunales.






